Tu cara y la vulnerabilidad hecha mujer.
(des) hecho cuerpo.
Si supieras que decir,
Tus manos que me exhaltan, gimiendo despacio, bajando lento,
Te acercas despacio, te vas, de repente.
Lujuria desaparece
Me desconcentrás.
Me desconcertas
Atrás, acertás,
Sobredosis de caricias no dadas.


La vida no es agotadora
Los domingos son diferentes
La vida se justifica por amor
Por desamor
Nada esta tan mal como para sentirnos lo suficientemente infelices
El amor no es uno más
Finalmente
La vida
Cobra sentido.

Nunca para nada.
Amanece y las puñaladas se deshacen,
La sobriedad no es buena consejera
No se donde estoy
Nunca.
Los años pasan de manera sucesiva
Los años pasan de manera impune
Le adjudico al tiempo las arduas (de)presiones
Le adjudico al tiempo tu ausencia
De tiempo.
El tiempo sabe lo que hace,
Por favor, no llegues tarde.


Mundo sometido por la tentación de la sangre,
Insistente en no cambiar,
La batalla contra el hombre es extraña y desigual
La abstracción de los caminos en circulos, laberintos y senderos inexplicables
Pasaron las lluvias, cesaron los vientos y comenzó un genocidio.
Aturdió por las noches.
Temblaron los brazos, los pies y las esperanzas.
La destrucción es infatigable
El mundo desperto
Desolado
Tareas definidas por la naturaleza
Destruir
Destruir
Una canción infrahumana
Destruir por naturaleza
Sin conciencia
Despiertan los hombres
La putrefacción y la nada
El desierto
El mundo esta vez no va a salvarnos


Mundo de flores
Jungla de cemento
Mujeres de plástico
Hombres de cartón
Descuidados
Intercalados
El pasado recuperado
Vuelve
Como el desamor
Vuelve
Para siempre.

A las orillas de mi soledad
Dibujamos cuerpos,
Infinita y abandonada
Superflua
Matando la agonia
Matandome
Pensando
Sufrimos el dolor
Pero nunca es demasiado intenso
Es rojo
Como la magía
Somos luz
Gritamos,
Luz
Las palabras
Se esparcen como llamas de fuego
Quebrando la noche
Para que podamos distinguirla mejor
Para ver la noche
Iluminada
Durante una vida entera

Ya vengo, me voy a buscar un departamento a Yugoslavia.
Los sonidos monocordes, al unisono que suenan conocidos como "opiniones mayoritarias" me tienen los ovarios al plato.
Yo no concuerdo con las mayorías.
Ni con las minorías, me gusta joder, sí.
No quiero ser una persona grande, no quiero decir cosas racionales, ni estrechar manos amigablemente, ni sonreír, ni hablar con extraños, ni dedicarme a un trabajo que no quiero hacer.

Me gusta jugar el papel de idiota dentro de la civilización.
Obvio que soy mucho más idiota y burda que aquellos que comentan sobre los chismes de moda, o aquellos que rezan tan solo porque su equipo gane un partido de fútbol.
Que soy más idiota que todos ellos, y por eso Dios, y todos los panteones de la religión que se les cante, escupen mi ira sobre mí.
Seguramente si escribiera frases de el libro de autoayuda, autosuperación, autoservicio y autofántastico, esto, no pasaría.
Tengo un espiritu sensible y malcriado, sí.
Pero la mayoria vive ofendido.
Ofendidos por no tener la verdad en sus manos, ofendidos porque ellos no pueden decirme cuan idiota soy, porque lo admito, porque no quiero ser amable, ni sonreír.
Ofendidos porque no existen Papa Noel, Los reyes Magos, el Vaticano, las tortugas ninjas, ni esto. Se ofenden re fácil, che.
Al final, el mundo es mucho más cuadrado de lo que parece.
"Nunca vi a nadie acabar con tanta belleza"
 Nunca tuve un significado tan poético en boca de nadie.
 Los paraísos que explotan dentro de la carne viva se esconden bajo las marcas de la piel, bajo las lagunas. Mentales.
 Ligamentos, mentales.
 Transformarme en los gemidos de tus fantasías, tal vez, alguna noche, tal vez, que te deslices por mi sangre. Tal vez, evaporarme entre tus dedos, empapados de desesperación, celo animal, ternura, casi infantil.
 El morbo enjaulado, se libera para encender la chispa que falta para que el volcán explote.
 Muñeca de trapo, fea, descocida, que juega pero no se arrepiente, el éxtasis está perdido dentro mio.
 El mundo y el tiempo no se detienen, bailan al compás de esta sinfonía enferma, putrefacta, confesa, sinfonía déjame dormir.
No quiero escucharte bajo las sábanas de sus deseos perversos.-
Es lunes, y los orgasmos lloran tus letras, o mis letras lloran tus orgasmos, al fin y al cabo es lo mismo.
Es lunes y la ciudad es un caos.
El mundo es una puta acumulación de caos, y belleza.
Tanto que siempre quiero detenerme a observarlo.
Me baja la autoestima, por chicas lindas como vos, me sube la libido, por chicas lindas como vos.
Por chicas lindas como vos, los hombres sienten admiración, o más bien, imbecibilidad pelotuda de admirar algo que jamás van a poder tener.
Los hombres no admiran a las ninfómanas, la sociedad condena a las putas, cuerpos vendidos ambulantes y entregados a sus impulsos.
No podemos escapar de nuestro propio reflejo, cualquier espejo reventaría al verlo.
Es mejor así, que nadie sepa de los deseos negros, ni de Edipo, ni Electra, de cómo reventariamos nuestros cuerpos, mejor no, que nadie lo sepa.
Que nadie sepa del amor, la sensibilidad y las sandeces varias.
Es triste.
Triste es ocultarlo.
Nos controla, nos envenena, nos trasporta al mismisimo infierno.
En tu infierno, represento a la mujer que queres que sea.
En la vida real, represento a la mujer que quiero ser.
La próxima persona que me diga "sos mujer, podés tener a quién quieras", le voy a pegar un cartel en la frente que diga, "TE CALLÁS, NO ENTENDÉS NADA".
Las visiones sexistas que surgen suelen ser bastantes particulares, porque siempre se atribuye la capacidad de elección de las hembras de decidir cuantos coitos quieren en su haber, y me dicen esto aún sin tener en cuenta que no soy una femme fatale, pero aún así mi libido alcanza un promedio que es similar o mayor que la de un espécimen masculino, y siendo así todavía elijo tener una pareja estable, UNA, más allá de 2000 posibilidades coitales.
Al fin y al cabo los amantes, no son completos.
El sexo pierde el sentido lúdico y simbolico, además de que se siempre se termina penetrando en seco, más allá de lo físico, si no emocionalmente.
Tener la posibilidad de querer estar solo con una persona implica querer fusionarse, sentirse dentro, gritar, entrar en extásis, querer estar.
Entonces, saber que vos, podés no ser la persona perfecta, pero si la adecuada, eso siento cuando entrás de lleno, el aroma a pertenencia, sentirme como en casa, y no querer otro lugar.
No otros 2000, solo vos.
Una vez soñe con una niña que soñaba que quería ser superheroe, también soñó que su sueño se cumplió y entonces tuvo el superpoder de poder cumplir lo que soñaba.
Soñó un montón de cosas re lindas, menos con ser santa.
Un sueño le reclamó ser soñado, ese sueño era soñar que era soñada.
Soñar que se convertiría en tu sueño.
Este sueño tal vez sea un cuento, o un sueño que sueña ser cuento.
Este cuento que podría ser tu sueño.
Quiero hacer de nuestro elixir, la creatividad.
Hecha piel.
Profesar versos imperfectos, que relaten la perfección del sexo, lo inefable del erotismo.
Mientras, (te) sigo leyendo, y pienso en cuánto me gustaría ser aquella que se aprenda tus palabras de memoria, entre gemidos al unísono.
Y así poder trasladar las letras impúdicas, y encumbrarlos en el deseo.
Te observo y pienso.
Me preguntás en qué pienso, nada, te respondo.
Me gusta observarte, eso.
Tu imagen durmiendo, tu imagen pensativa.
Me tenés imantada.
Dios,
la manera en la que pensás.
Eso, me genera misterio y excitación.
Pienso, ¿qué hay ahí?
La mente es un lugar impenetrable.
No hay procesos mentales idénticos unos de otros.

Yo no hablo de sentimientos porque es un modo de proteger las cosas que son vulnerables.
Yo, por ejemplo, o vos.
No sé.

Tu mirada emana (re) conocimiento, análisis, raíces y soluciones, tu mirada es una coraza.
Desde que analizas un texto, una película o reflexionás en silencio.
En vos se subliman la concentración, el arte, la dedicación, el análisis, los cuestionamientos y razonamientos.
Que manera más hermosa de proteger la integridad de los pensamientos.
Lo que me falta por comprender.

Escribo, intento plasmarte.
Plasmarte en mi, intimidad, intensidad.
Profundidad.
Penetración.
Así, mirándote pensar.
Quiero mirarte, y que desvistas todos mis pensamientos hasta fusionarnos.
Despertar de sueños que ameritan clandestinidades del pensar. Pensamientos que escatiman recursos, que desembocan en poetas muertos, malos aires, tus adentros, mis adentros y tu anzuelo, la carne enardeciendo.
Estrellas que sulfuran a través de los cuerpos, en mi no hay secretos.
Los gemidos inexistentes que consumen los cuerpos.
Vestirnos y volver a ser lo que no somos.
A veces, te encuentro.-
Sonrió como una imbécil, porque me gusta estar con vos.
Te lo dije, a veces digo cosas que no digo nunca.
A veces me arrepiento.
A veces, menos mal.
Quiero tirarme encima tuyo y llenarte de flores.
O también quiero cortarte en pedacitos, chiquititos, eh.
Nuestro mundo se lleno de cinismo de tanta soledad.
Pero.
Los sentimientos existen.
No me vengas con tu posmodernidad, a decirme que el amor no existe, que solo es una construcción.
No niegues los sentimientos, dale.
El amor no es una construcción después de que clavan mil vidrios en el corazón.
Quiero llenarte con mil realidades.
De vidrios y de flores.
Tu virilidad que viola mi vulnerabilidad, cincelando cada centímetro de mi cuerpo.
Tu virilidad asesinando las cordialidades, que lleva hacia un paraíso terrenal de sexo que no terminará después de este punto.
Seguir montándome.
Otra vez.
Al revés.
Adelante, atrás.
Callarnos, pero el sudor que grita.
Me mirás a los ojos, y ves un ideal utópico del por qué no.
Conocerte. Volver. Desaparecer.
Soltar el silencio, y dejar que las piernas enredadas hablen por nosotros.
Tu paraíso que penetra mi sexo.
Calmando el fuego,
aumentando el deseo,
juego infernal,
devela mi universo.
(Mi piel grita tu nombre)
Ay, las palabras ocultas.
Tus pensamientos ocultos.
Yo oculta en tu regazo.
Hay problemas.
Yo soy el problema,
o vos, y la ética.
O vos y ella.
Realmente, no me importa.
Decirte qué?
Que estás en mis pensamientos y lo sabés.
Pero como, a vos...
Lo niego con mi rostro.
Quiero decirte otras cosas.
Si supiera que decirte, te lo diría.
Porque sabés que no hay trago más amargo que el veneno de la honestidad.
Como los sabores de las personas.
Poseer un sabor ácido, tal vez agridulce.
Intragable.
A veces dulce,
entonces decirte, que sos precioso.
Y que quiero tenerte, y me querés tener, pero las personas no se poseen.
Entonces somos humo.
Perdoname, o no me perdones nada.
No hay de que.
Entonces mejor callarnos y disfrutar.
Las cosas son así.
Vos sos vos.
Yo soy yo, no ella.
Que no soy suficiente.
Ni para vos ni para nadie.
No conozco esa palabra.
No entiendo nada.
Pensarte y decirte que no te pensé.
Mentir, eso es lo mejor.
Aliarse al silencio, a veces.
Animal de invierno.
Amante de verano.
Deslizás tus manos sobre mi ausencia.
Sentimientos petrificados y removidos.
Me cansé de fingir mi resurrección.
Da igual, si resucito, nadie notará la diferencia.
Da igual, seguiré sola.
Da igual. seguiré siendo un ser de otra sustancia.
De otra galaxia.
Desempleada endémica de la crisis.
Basta.
Basta de deudas por pagar,
basta de ataques terroristas.
Basta de muertes, guerras y suicidios.
Basta de hablar de fantasmas.
Hablemos de utopías.
De nuestra propia guerra en la trinchera,
dale.
El dolor, arquitecto de las almas.
Construye montañas.
Soledades.
La compañia nuestra de cada día.
La vida como una profundidad sin sentido.
Como mis ojos,
la boca como un volcán a punto de estallar,
vomitar los sentimientos.
El dolor.
Me dejo grávida.
Sólida como el plomo.
Desierta, como un campo en sequía.
Desierta, de una vida sin vida.
Muerta en carne.
Trapecista de las verdades y mentiras.
Más mentiras.
Como mis ojos.
Como el plomo.
Como el campo en sequía.
Poder descifrar las miradas, que pueden decirnos mucho, o pueden decirnos nada. Las miradas poseen un lenguaje propio, valioso y etéreo. Física y química propias que pueden rescatarse de aquellas que se entregan y dejan leerse, podemos hacer de exploradores, brindando nuestra propia mirada personal y poética, descifrando códigos , dejando entrever una forma más apetecible de la estética. Hay miradas por las cuales desistir, hay miradas que matan, y otras que por todo lo contrario, te devuelven la vida. Las miradas dicen lo que las palabras se niegan a pronunciar. Nos remiten a todo tipo de desiertos, y sequías, a colores, sensaciones, tiempos y texturas. A vívidos infiernos, y ocultos paraísos.
Amar las miradas y las innumerables muestras de prodigios y lecturas que existen en ella.
Donde no existe el deseo, no hay fuego.
No hay fuego, ni juego, ni estímulos.
Ni compromiso, ni intenciones.
Hay mitades, hay amantes.
Hay sábanas, perfumes y flores.
Hay distancia, minutos que separan.
Palabras que se callan.
Hay nada.
Quiero verte,
tenemos que...
vernos, para qué?
Ah, sí, la melancolía, las miradas que colapsan, y querer encapsular los momentos de euforia.
Nos tenemos que ver.
Vernos?
Es inútil.
Recuerdo cada palabra como en los viejos tiempos.
Quiero café, videojuegos y que apoyes tu cabeza sobre mi regazo.
Otras sonrisas, otras caricias, otras censuras.
Otra vuelta atrás.
Pero el rompecabezas no es tán fácil.
Tan fácil como romper cabezas.
No me siento mal, me siento bien, y eso hace que este mal, si, sí, trivialidades, siempre.
Existe más de una razón para decir lo contrario, pero me mantengo firme en mi posición, estoy como quiero estar.
A veces, mantenerme tan firme, mostrarme tan fuerte, me hace más débil de lo que en realidad soy.
Quiero mirar hacia adelante, sin detenerme en TODO lo que quedó atrás, que fue T A N T O.
Buscando siempre las maniobras para boicotearme, boicot al corazón debería ser.
Entonces cuando te digo que estoy bien, te miento, nos.
Y lo seguiré haciendo, como vos, cuando me deseas felicidad.
Entiendo como son las cosas, sé que, así es la vida.
Ya no me quiero morir, no me importa.
Dejo de importarme.
Pero hay sensaciones peores que la muerte.
Sensaciones peores que la muerte, que me hacen ver lo viva que estoy.
No importa.
El mundo no terminó con mis palabras.